
Debido al estreno de
Super 8 (J.J. Abrams) este verano, producción de la que se ha encargado
Spielberg (no como director, como se han creído muchos), he escuchado numerosas críticas de gente que ha aprovechado para echarle la culpa a
Steven Spielberg de todos los males del cine.
Basan sus argumentos, principalmente, en el
"infantilismo" y comercialidad del cine de este director. No voy a defender a
Spielberg en todo lo que ha realizado, pero tampoco estoy de acuerdo en que se trate tan a la ligera a un director que ha cambiado completamente los esquemas del cine moderno.

Es cierto que este cambio no se ha producido a través de un cine profundo y comprometido. Pero, claro, ¿quién podemos encontrar en la filmografía actual que aune estos tres caracteres en su cine y que, además, amase millones y guste al público? La respuesta es: a nadie. Porque casi todos los directores suelen tirar hacia una vertiente determinada y quien hace cine comprometido social e "ideológico" no suele triunfar entre el público; y quien hace cine puramente comercial, no suele triunfar entre la crítica y un sector del público.
Spielberg ha logrado, y no quiere decir que desde sus inicios, compaginar elementos muy interesantes en sus películas con elementos artísticos sobresalientes. Es un director que siempre ha estado comprometido con la investigación e innovación en las técnicas de la realización (casi siempre con su amigo,
George Lucas). De esta manera se ha convertido en uno de los directores que más impacto tecno/cinematográfico ha creado siempre que ha estrenado un film.
Cuando Encuentros en la tercera fase (1977) o
E.T (1982). llegaron a la pantalla, el público quedo estupefacto por los efectos especiales que se usaron para introducir objetos de otros planetas en el nuestro. La manera en que el equipo de Spielberg consiguió dar vida a un pequeño extraterrestre y a un espeluznante escualo
(Tiburón, 1975), fue elogiada y reconocida en su momento y lo sigue siendo, porque son un ejemplo de como con pocos medios, mucha imaginación y talento, el cine, y
Steven Spielberg, eran capaces de hacer verdadera magia. La más grande de todas las innovaciones en efectos que realizó el director fue en
Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993). El realismo de los dinosaurios y la colosal y espectacular puesta en marcha y en escena de un animal como el Tiranosaurus-Rex, trajeron cola. Y no lo hizo digitalmente, aunque en algunos planos si, sino con figuras mecánicas. Increíbles los efectos especiales de este film.
Spielberg siguió trabajando duro y pensando en mejorar sus films, mientras estrenaba éxito tras éxito, con sus respectivos experimentos, como el magnífico blanco y negro de
La lista de Schindler (1993). En 1998 Spielberg llegó al punto cumbre de su carrera, cuando, tras ganar la mejor dirección por la peli antes mencionada, logró su segundo Oscar como director por
Salvar al soldado Ryan.
Y no es por el premio que éste sea su punto culmen, sino por la calidad de la cinta y lo que había logrado con este film. Pocas películas bélicas pueden presumir de haber sido determinantes para el cine que vino a continuación de ellas.
Salvar al soldado Ryan marcó un antes y un después en la historia del cine. Su forma de filmar la guerra, nunca antes vista de esta manera, y las virguerias que
Spielberg hizo con cámara y planos en el film, propició que los directores empezasen a investigar y experimentar con propuestas visuales diferentes.
Spielberg se había arriesgado y los resultados habían sido magistrales. Así que a partir de entonces hemos asistido a una evolución en la forma de filmación de muchas películas como nunca antes había pasado, sobre todo en el uso e importancia de la cámara a la hora de narrar un género. A partir de
Salvar al soldado Ryan, Spielberg ha seguido realizando películas importantes y de una gran calidad técnica, con resultados irregulares, pero... nadie es perfecto.
Y, ¿qué hay del infantilismo o la falta de compromiso de
Spielberg?. Pues es verdad que no es un director que en los inicios de su carrera se preocupase por las emociones más profundas de sus personajes, o por problemas sociales o morales. Pero digo yo, que por algún sitio hay que empezar. Spielberg se consagró como director porque hacia un uso de la imagen impactante y grandioso. Por ello, muchas escenas de sus primeras películas han quedado para siempre en la memoria (el ataque de tiburon al barco en Tiburón; las notas musicales y final de Encuentros en la tercera fase; la bicicleta de Elliot volando por encima de los coches de la policía; Indiana Jones cogiendo un caballo para perseguir un camión lleno de nazis...).
Como se puede ver no se trata de las películas más sólidas de la historia del cine, pero desde hace unas décadas han sido las más relevantese influyentes. Si bien es cierto que aquí se puede criticar a
Spielberg por llevar el cine hacia una corriente mucho más comercial y plana, no se pueden tachar sus trabajos de este mal. Él sabe controlar esa delgada línea entre lo que vende y lo que es cine; y todos sus films son buenísimos (y sino echad un vistazo a su filmografís, repleta de obras maestras). El problema es que las productoras se lanzaron a realizar films del estilo, para vender y vender, y el asunto a dado tan buenos resultados que Hollywood se ha quedado estancado en lo artístico, mientras
Spielberg, junto con otros muchos (Nolan, Fincher...), evoluciona favorablemente.

No es un director de emociones, ni de inquietudes, pero sus películas y sus imágenes hablan por sí solas. No estuvo comprometido en un principio, pero desde Salvar al soldado Ryan su compromiso con los sentimientos y algunas cuestiones ha ido creciendo y ha realizado auténticas obras maestras del cine más comprometido de Hollywood como:
Munich o, anteriormente,
El imperio del Sol.
¿Qué curioso que sean dos de los films menos aplaudidos de su director y menos considerados, siendo de los mejores?. Es verdad que Spielberg cambió el cine hacia una tendencia mucho más comercial. Pero por ello no se puede castigar cada película que estrena, ya que si repasamos su filmografía nos quedaremos atónitos ante la cantidad de géneros que ha abarcado, la gran calidad de films que ha realizado y lo mucho que ha aportado al séptimo arte. Y, es que
Steven Spielberg ha logrado hacerse un hueco enorme en la historia del cine; esta considerado a la altura de los más grandes directores de la historia (como su admirado Kubrick). Hay un cine que no podemos olvidar por mucho que nos repatee, y es el que viene de Hollywood. De este cine, el exponente, hasta el momento, más importante de todos los tiempos es Steven Spielberg. No se puede negar, será infantil para muchos, pero es un maestro, como Orson Welles... pero con muchos más millones.