Después de ir haciendo pequeños papeles como secundario en algunas películas importantes de los años 70, como
American Graffiti (de George Lucas) y
La Conversación (de Francis Ford Coppola),
Harrison Ford saltó a la fama y se dió a conocer al mundo entero con un pequeño papel como secundario en una película menor de ciencia-ficción, llevada a cabo con gran valentía por
George Lucas. El título original de este film era:
Star Wars. Episode IV (A New Hope), aquí en España estrenada como
La Guerra de las Galaxias; que tuvo un tremendo éxito en todos los niveles y que provocó un increíble impacto en la sociedad y en el cine moderno.
En esta película, a
Harrison Ford le fue encargado un papel de secundario, que el se encargaría de transformar en relevante para la saga. Tenía que interpretar a un mercenario y piloto, llamado
Han Solo, que era contratado por
Luke Skywalker para ayudarle a rescatar a la
Princesa Leia. Parecía que sus apariciones se limitaban a ser simpáticas y quedar en segundo plano, pero el carisma de
Harrison Ford y el potencial que desprendía (del que se dió cuenta Lucas durtante el rodaje y pases previos de la película) hiceron que el personaje encarnado por
Ford casi se comiese a los que le rodeaban, pués el público respondía con gran devoción hacia su personaje y sus entradas en acción eran de lo más entretenido del film.
Su relación con un "gorilucho" peludo y gigante llamado
Chewbacca, que le ayudaba en sus tareas de pilotaje, le daba un toque de ternura a un personaje de lo más sarcástico y que aportaba el humor y las frases irónicas al film. Además caía bien en su intento de conquistar a la Princesa, con la que entabla una relación (en este episodio) en la que saltan chispas. Su espíritu de libertad y de aventurero le valieron la gracia de los espectadores, sobre todo, de los más mayores. Mientras los pequeños querían luchar como
Skywalker o
Darth Vader, los mayores y jóvenes se lo pasaban en grande con
Han Solo, viéndole pilotar su
Halcón Milenario y disparando con esa pistola "retro".

El look del oeste que lucía
Ford en la película era una refrencia total a los films en los que se basaba Lucas a la hora de llevar a cabo esta primera parte de la saga: las películas del oeste (que a la vez bebían de las de samurais). A mi, particularmente, el conjunto del vaquero, el chaleco y la cartuchera que llevaba Han Solo me gustaba más que la bata de
Luke. En cuanto a su actuación: a
Ford el personaje le venía como anillo al dedo, ese toque de ironía, acompañado de su sonrisa burlona y un aire de arrogancia lo sabía plasmar a la perfección y lo demostró más adelante en
Indiana Jones. Además tenía el físico perfecto para encarnar a semejante aventurero.
En fin, nadie puede negar que esta primera gran aparición de
Harrison Ford fue la que le dió a conocer a nivel mundial y la que le facilitó el convertirse en uno de los actores más influyentes de aquellos años, protagonizando películas que han pasado a la historia. Y, no hay duda que no solo
Harrison Ford es una leyenda del cine, como actor, sino que ha sido capaz de convertir a cada uno de sus personajes en auténticos iconos del séptimo arte; como a este maravilloso
Han Solo.