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miércoles, 29 de julio de 2015

Caza al asesino

T.O.: The Gunman. 2015. StudioCanal, Canal+. Director: Pierre Morel. Guión: Don MacPherson, Pete Travis, Sean Penn. Reparto: Terrier (Sean Penn), Felix (Javier Bardem), Barnes (Idris Elba), Stanley (Ray Winstone), Annie (Jasmine Trinca).

Terrier es un mercenario contratado por empresas mineras para hacerse cargo de la segurida de las explotaciones en el Tercer Mundo. Un día le encargan a él y a todo su equipo la misión de eliminar un objetivo muy importante y Terrier es el que lleva a cabo el asesinato. Debido a ello tendrá que huir del país, dejando atrás al amor de su vida y a sus compañeros. Pero, años más tarde, la organización quiere borrar todo rastro de aquel incidente y Terrier tendrá que sobrevivir como pueda y desenmascarar a quienes le contrataron.
Caza al asesino es una de las peores películas de acción de los últimos años. Ni siquiera las películas del prolífico Jason Statham caen en semejante despropósito, pues son muy conscientes de sus limitaciones; mientras que el film de Pierre Morel intenta a ratos ser un película de crítica al poder y de intriga compleja y se acaba perdiendo en un laberinto del que luego no sabe salir. No entiendo la presencia de un actor como Sean Penn encarnando a un personaje que es una auténtica caricatura de él mismo y una burla a su edad; inflado muscularmente y constantemente constreñido, incapaza de soportar un personaje tan sencillo (porque está más centrado en lucir los falsos biceps del mercenario). Ni hablar quiero de Javier Bardem, que realiza un par de apariciones vergonzosas. El resto del reparto lo dejamos estar porque están para aparecer, desaparecer y poco más.
Caza al asesino es una película fallida por todos lados. Nada se sostiene; ni la historia, ni los personajes, ni siquiera el entretenimiento es aceptable. Y acudimos a uno de los más absurdos y desternillantes clímax del cine de acción, sin miedo a reafirmarlo una y otra vez cuando me pregunten por este film. La película de Pierre Morel es de esas que es mejor no recordar en el futuro y espero que sirva a los responsables para replantearse su próxima producción. Caza al asesino no aporta absolutamente nada nuevo al género. (1/10)

martes, 28 de julio de 2015

Lejos del mundanal ruido

T.O.: Far from the madding crowd. 2015. DNA Films. Director: Thomas Vinterberg. Guión: David Nicholls. Reparto: Bathsheba Everdene (Carey Mulligan), Gabriel Oak (Matthias Schoenaerts), William Boldwood (Michael Sheen), Sargento Frank Troy (Tom Sturridge), Fanny Robin (Juno Temple).
 
Lejos del mundanal ruido nos sitúa en la Inglaterra rural del siglo XIX (época victoriana). Allí una mujer llamada Bathsheba Everdene desafía a su entorno declarando, con fuerza, su independencia de los hombres y rechazando a cada uno de los que le proponen matrimonio. A la señorita Everdene lo que le gusta es trabajar regentando su granja y administrando sus tierras, como cualquier (hombre) terrateniente de la época; lo cual le traerá rechazo en determinados círculos. Todo se complicará cuando tres hombres entren a disputarse el amor de tan valiente mujer.
Lejos del mundanal ruido es un film frío y distante, algo extraño de ver en películas de época, que siendo más alegres o más oscuras, siempre logran crear un cierto encanto y atractivo en elpúblico de hoy en día. En el film que nos ocupa, es tal el desapego con la historia que poco importa lo que vaya a sucederle a la protagonista y al final uno se abandona a una sucesión de situaciones sueltas en el tiempo que se desmoronan a la hora de crear tanto el drama como el romance. Es cierto que la fotografía es digna de mención, pero el guión es horrible y el trabajo que se hace con los personajes es espantoso. Algunos de ellos son maltratados completamente y su presencia en la pantalla se justifica para hacer avanzar la historia (y la duración). Así, a pesar de tener una importancia tremenda en la película, personajes como el sargento Troy, el señor Boldwood y Fanny, sólo aparecen unos segundos en pantalla para crear una determinada situación dramática, decir unas frases y desaparecer, habiendo dejado, supuestamente, una profunda huella en la protagonista y en la historia. Pero no es esa la sensación que dejan en el espectador dichos personajes.
Por otro lado, la elección de Carey Mulligan es un desacierto para dar vida a una mujer tan desafiante, tan llena de fuerza; capaz de desafiar a la sociedad del momento y de rechazar a todo hombre que se le pusiese por delante. Es una actriz blanda, algo prepotente en sus gestos y presencia (siempre parece querer estar por encima de los que le rodean en el reparto); siendo en realidad un petardo de actriz, que en general acaba sirviéndose de los mismos tics y defectos de siempre y que no consigue nunca dotar a sus personajes de la fortaleza que exigen sus historias. El que sale mejor parado es Michael Schoenaerts, con un personaje mucho más simpático y que le viene como anillo al dedo, por su presencia imponente pero repleta de timidez y nobleza, que ya ha dejado ver en otros films como Óxido y Hueso.
En fin, Lejos del mundanal ruido es una película, que no es mala, pero que resulta por momentos tremendamente aburrida. Habría hecho falta un "empaquetamiento" de todo la estructura del guión y un tratamiento más pausado y estudiado de los personajes que rodean a la protagonista. Al fin y al cabo son los hombres que rondan a Bathsheba los que van conformando su personalidad y su vida, no se les puede ignorar como ha hecho Vinterberg en esta nueva adaptación de la novela de Thomas Hardy. (4/10)

lunes, 27 de julio de 2015

Del Revés

T.O.: Inside Out. 2015. Pixar Animation, Walt Disney Pictures. Director: Pete Docter. Guión: Pete Docter, Meg LeFauve, Josh Cooley.

Después de Toy Story 3 parecía que Pixar se había quedado estancada en el intento de rescatar Disney Pictures y destinaba todas las fuerzas creativas en dicha compañía, abandonando su prolífica filmografía en manos de productos más comerciales, y que les resultaría dificil volver a la senda perdida. Pero con Del Revés han vuelto a callar bocas y a fascinar al mundo entero, creando una de sus obras cumbre, sin lugar a dudas.
Del revés nos sumerge en la mente de Riley y nos presenta a los "sentimientos" que pilotan su forma de ser: Alegría, Tristeza, Miedo, Ira y Asco. Un incidente, derivado de la mudanza de la familia de la niña a una nueva ciudad, provocará el caos en la central desde donde se controla a Riley y los sentimientos tendrán que hacer lo posible por restaurar la normalidad en su cabeza.
Es increíble y, si se piensa detenidamente, sigue siéndolo, que Pixar haya conseguido llevar al cine lo que son las personas. Algo tan abstracto, tan difícil de entender e incluso de explicar, se convierte en Del Revés en una realidad tangible y experimentable. Pixar siempre ha jugado a dar forma y vida a mundos casi imposibles que existían en nuestras mentes y que nadie había conseguido plasmar en la pantalla sin caer en el ridículo o en la extravagancia. Sin embargo, los ya famosos estudios de animación siempre han ido detrás de esas fantasías y nos las han permitido ver: así hicieron cobrar vida a los juguetes, pusieron voz a unos coches o conmovieron al espectador con unas máquinas espaciales. Del Revés es una película maravillosa, que llega al fondo de cada persona; repleta de situaciones que activan los sentimientos del espectador y que le hacen verse reflejado en lo que ve.
Pixar ha logrado compaginar (como otras muchas veces) el espectáculo destinado a los más pequeños con el argumento adulto y repleto de reflexiones, sin perderse por el camino ni caer en el aburrimiento. Así permite que el niño se fascine con una serie de lugares, pruebas y personajes más propios de un videojuego que de una película de aventuras al uso; mientras el adulto se queda absorto en mil y una reflexiones sobre lo que nos mueve, sobre si lo que estamos viendo es lo que somos y sentimos. Como un imán, el film nos atrae hacia la historia, y no da lugar a incredulidades ni rechazos; todo lo contrario, es empatía pura. Y no hablo de los niños, hablo de los mayores, que somos los que mejor recibimos ese fantástico mensaje(s) que trae la película sobre el lugar que todo sentimiento tiene en nuestra forma de ser como personas. Porque es importante que cada cosa ocupe su lugar y su momento para que podamos seguir avanzando y creciendo.
De toda la vida, cuando alguién te sorprendía con algo inesperado o alcanzaba lo inalcanzable se ha dicho que aquello era cosa de magia; o cuando un lugar te dejaba sin aliento ante la belleza de lo que te mostraba, se ha dicho que era un sitio mágico. Del revés es magia en estado puro, es la gran magia del cine. Todo en la película de Pixar es séptimo arte; un séptimo arte que alcanza cotas de belleza y madurez impropios de la animación, pero que, como ha hecho Pixar siempre, rompe las barreras de público y crítica respecto a este tipo de films y se convierte en un referente para las cintas futuras. Es muy, muy afirmar que Del Revés es la mejor película de Pixar porque están Toy Story y Wall-E (esta última es muy complicada de superar); pero sí que está en el Olimpo de Pixar junto a estas dos, y quién sabe si con el tiempo se situará arriba del todo. Del Revés es una obra maestra, ya no de la animación, sino de la historia del cine. Es una película perfecta; un film que insufla aire al cine y aporta nuevas formas y mundos inabarcables para el ser humano y los pone a su alcance. Del Revés es un sueño; es un sentimiento; es lo que somos... pero hecho cine. (10/10)


sábado, 25 de julio de 2015

Princesa

T.O.: Han Gong-ju. 2013. Director: Lee Su-jin. Guión: Lee Su-jin. Reparto: Han Gong-ju (Woo-hee Chun), Eun-hee (In-seon Jeong), Hwa- Ok (So-Young Kim).

Han Gong-ju es una estudiante adolescente que es trasladada fuera de su instituto debido a un misterioso incidente. Como los padres de ella no se hacen cargo o están totalmente ilocalizables, la chica es llevada a casa de uno de sus profesores mientras la situación se normaliza. Comenzará las clases en una nueva escuela y allí tendrá la posibilidad de hacer nuevas amigas.
Princesa es un film duro, no solamente por la historia sino también por la sobriedad de las imágenes.
Nos va dando pequeñas dosis de la vida que rodea a Gong-ju a través de secuencias fragmentadas o de una duración breve, pero que van directas a lo que importa de la historia y que plasman a la perfección lo dura que se le puede hacer la vida a una joven atormentada por un hecho inolvidable y practicamente abandonada por sus padres. Hay pequeños saltos temporales, cambios repentinos de localización, etc. pero nunca se le pierde la cara a la historia y los flashbacks que explican el motivo de todo están tratados con una simplicidad y tempo que hacen aún más cruel lo que estamos viendo. Princesa es un continuo fuera de campo; nos movemos con la chica en planos cortos, vemos las consecuencias de lo que le ha pasado, oímos a sus padres por teléfono, observamos a Gong-ju toquetear continuamente el móvil...pero las cosas no se muestran hasta el momento exacto en que el director decide introducir la información que completa todo lo que hemos visto.
La película se resiente en algunos momentos por llevar un ritmo demasiado lento y regular; le habría aportado algo de frescor algún sobresalto en el ritmo o alguna que otra secuencia con más alegría. Es todo tan tenso y traumático que empacha.
El film es un tremenda crítica a una sociedad machista hasta límites delictivos; que no da voz a las mujeres y que las trata con la más grande de las indiferencias, a pesar de todo el progreso que rodea al país. Un lugar donde más vale aprender a nadar por si lo das todo por perdido. Muy buena película. (6,5/10)

martes, 21 de julio de 2015

Insidious: Capítulo 3

T.O.: Insidious: Chapter 3. 2015. Automatik Entertainment. Director: Leigh Whanell. Guión: Leigh Whanell. Reparto: Quinn Brenner (Stefanie Scott), Sean Brenner (Dermot Mulroney), Elise Rainier (Linn Shaye).

Quinn es una joven que hace poco tiempo perdió a su madre. La chica no deja de intentar contactar con su progenitora, hasta tal punto que irá a ver a una medium, Elise, para que las ponga en contacto. Pero en la sesión algo sale mal y la niña se trae del más allá a un ser maligno que la atormentará para siempre hasta destruirla, si su padre y Elise no lo evitan.
Hay muchas sagas que se han visto refrescadas o, incluso, mejoradas cuando se ha producido el relevo del director que normalmente las lleva a cabo.
Pero Insidious 3 no es el caso. Al contrario, la saga de terror más popular de los últimos años se resiente enormemente sin la fuerza visual de James Wan. Y es que, el talentoso director malayo siempre consigue remontar los fallos dramáticos de sus películas con aportes visuales de lo más efectivos. Sin embargo, su relevo en el film que nos ocupa es incapaz de parchear los enormes agujeros que tienen la trama y los personajes y provoca que la película sea incapaz de levantar el vuelo, cayendo en una tediosa estructura rígida ya desgastada en los últimos años, precisamente a raiz de la saga Insidious.
Insidious: Capítulo 3 tiene momentos memorables, eso sin duda. Hay que reconocer que en determinados puntos del metraje la atmósfera es todo lo inquietante que lo era en las películas anteriores y hay planos aterradores con sus correspondientes sustos.
Pero quien más destaca es la medium Elise y cada vez que aparece en pantalla aumenta el interés de la historia, sobre todo en esas inmersiones en el más allá, un homenaje visual constante a todas las películas del género y un desmadre de lo más divertido. Pero todo ello no salva el film y ésta es sin duda el patito de feo de la saga. (3/10)


 

lunes, 20 de julio de 2015

Lost River

T.O.: Lost River. 2014. Bold Films, Phantasma. Director: Ryan Gosling. Guión: Ryan Gosling. Reparto: Billy (Christina Hendricks), Bones (Iain De Casetecker), Rat (Saoirse Ronan), Bully (Matt Smith), Cat (Eva Mendes), Dave (Ben Mendelsohn).
 Lost River es un pueblo medio abandonado donde casi todos los vecinos han ido emigrando en busca de una vida mejor. Pero otros resisten; como Billy, madre de dos hijos que se niega a abandonar su casa. La familia apenas sobrevive y el hijo mayor se arriesga robando cobre y vendiéndolo en el mercado negro a sabiendas de que una especia de sádico caudillo local, llamado Bully, le tiene prohibido el apropiarse de lo que considera su cobre. Por otro lado, Billy aceptará una extraña proposición de trabajo que le hace su banquero para salvar su casa y poder mantener a sus hijos.
Es difícil, muy difícil, debutar como director, y aún más si eres un actor reconocido como los es Ryan Gosling. Pero más complicado es salvar los muebles y salir bien parado. Bueno, pues Gosling no lo ha conseguido. Lost River es un film visualmente muy interesante, con momentos de gran belleza que parecen sacados de películas de Terrence Malick y Winding Refn (no es casualidad que el actor ha trabajado con  los dos), y otros que dan lugar a una inquietante atmósfera propia de David Lynch. Y es que el actor ha intentado configurar un puzzle de influencias cinematográficas de todos ellos pero se ha olvidado de darle forma a la historia y de cuidar a sus personajes. De esta manera, el espectador se ve desligado de cada conflicto que les surgen a los protagonistas y llega un momento que uno se deja llevar por las imágenes cuidadas y algún que otro momento de mucha fuerza, para después aguantar lo aburrido de los conflictos que cuenta la película.
Lost River, por los errores que comete, acaba resultando una película pretenciosa y desvela una gran falta de originalidad de su director, que ha optado por un collage de identidades visuales sin aportar él nada personal. Hay momentos buenos en el film y la atmósfera deprimente y asfixiante del pueblo está muy lograda; reflejando una especia de apocalipsis económico muy acorde con la situación actual en muchos lugares de Estados Unidos. Lost River no es un film del todo fallido, pero comete algunos errores imperdonables. (5/10)
 

Convicto

T.O.: Starred Up. 2013. Sigma Films, Film4. Director: David Mackenzie. Guión: Jonathan Asser. Reparto: Eric (Jack O´Connell), Neville (Ben Mendelsohn), Oliver (Rupert Friend).

La película comienza con la entrada en la cárcel de un joven inglés, llamado Eric. Allí Eric se desenvuelve como pez en el agua, parece ser su hábitat natural. Las cosas se complicaran desde el momento en que desafía a su padre, encerrado en la misma prisión desde que Eric era pequeño.
Convicto es un buen film carcelario. Duro, real y crítico con la situación de los presos y la sociedad que los ha llevado ahí. Como toda película del género, usa las situaciones límite a las que el personaje principal se ve sometido para configurar una serie de argumentos sobre la situación de las clases más marginales y su exclusión absoluta de la sociedad; de manera que una vez que entran a formar parte de la población carcelaria pierden cualquier esperanza de reinserción. Eso les lleva a una brutalidad absoluta, ya que sin ella es imposible sobrevivir en ese mundo de personas desamparadas que luchan por sobrevivir. Y es que Eric no tiene ni siquiera el amparo de su padre; perdió la esperanza mucho antes de entrar en la cárcel y la prisión no es más que otro terreno donde dar rienda suelta a su rabia y odio.
La película falla en ese pequeño oasis que supone la terapia de algunos presos con Oliver. Se abandona todo lo interesante que de esas reuniones pueden sacar los presos para aumentar el interés de lo más atractivo: la luchas de poder entre los presos; las peleas; el enfrentamiento con los guardas; la corrupción reinante, etc... Un equilibrio entre la brutalidad predominante en el lugar y ese pequeño foco de esperanza habría resultado más interesante.
Hay que destacar las interpretaciones, todas ellas de un altísimo nivel y la frialdad y realismo con el que está tratada la vida en la cárcel (como sucedía en la maravillosa Un profeta).
Es esa falta de cualquier adorno lo que hace de Convicto un film bastante logrado, quitando algunos clichés del género y la poca profundización que se hace en los motivos que mueven a los personajes principales. "Aquí no hay esperanza. La cárcel es así y así son los que están dentro", algo así nos viene a decir el film, sin miramientos y sin adornos. (6/10)


 

viernes, 17 de julio de 2015

Horns

T.O.: Horns. 2013. Lionsgate, Mandalay Pictures. Director: Alexandre Aja. Guión: Keith Bunin.  Reparto: Ig Perrish (Daniel Radcliffe), Lee Tourneau (Max Minghella), Terry Perrish (Joe Anderson), Merrin Williams (Juno Temple).
Ig y Merrin son novios desde muy pequeños. Un fatídico día Merrin aparece brutalmente asesinada e Ig se convierte de inmediato en el único sospechoso. El pueblo entero y la prensa lo culpan, aunque la justicia todavía no ha podido procesarle como culpable. Ig, harto de todo el mundo, se encierra en el alcohol. Después de un día de borrachera, el joven atormentado se levantará con dos cuernos de demonio que le aportarán poderes insospechados, que podrá usar para encontrar al verdadero asesino de su novia.
Desde luego, después de leer el argumento puede parecer que todo el film es una tomadura de pelo, pero a los más atrevidos os recomiendo echarle un vistazo. Es una película de lo más curiosa, sin ser por ello nada nuevo. El argumento gira en torno a una joven brutalmente hallada muerta en un pueblo donde todos vuelcan sus iras sobre un pobre diablo mientras el asesino continúa libre. Esta historia, como podéis ver, la hemos visto cientos de veces; pero su peculiaridad reside en el elemento fantástico que suponen esos cuernos en la cabeza del protagonista y los demoniacos poderes que confieren a su portador. Ésto no es más que la excusa perfecta que le hace falta al director Alexandre Aja para convertir su película en una comedia negra que ahonda en la sociedad estadounidense y en sus pecados subyacentes. De este modo, el film es una diversión total durante el metraje que aborda los poderes de Ig. Sin embargo, en el resto es un tedioso y larguísimo thriller que se puede predecir casi desde sus inicios; y que se estropea por completo en un doble final de lo más ridículo.
Horns es un producto curioso, inteligente en algunos momentos que no consiguen salvar el resto de la historia. Mucho más logradas resultaron El efecto mariposa o Donnie Darko, que combinaban elementos fatnásticos, poderes y thriller. Horns es una broma oscura y sobrenatural que consigue dar lecciones a ratos. Si un día estais buscando una gamberrada que ver, ésta es vuestra película. (4/10)

El maestro del agua

T.O.: The water diviner. 2014. Universal Pictures. Director: Russell Crowe. Guión: Andrew Anastasios, Andrew Knight.  
Reparto: Joshua Connor (Russell Crowe), Ayshe (Olga Kurylenko), Mayor Hasan (Yilmaz Erdogan), Teniente Cyril Hughes (Jai Courtney).

Joshua es un padre de familia que se dedica a su granja en Australia. Cuando sus tres únicos hijos mueren, durante la I Guerra Mundial, en la batalla de Gallipoli; su mujer se verá sumida en un auténtico drama, destrozando la vida del matrimonio. Joshua decide ir en busca de los cuerpos de sus hijos, que aún yacen en el campo de batalla; ya que los aliados abandonaron la península cuando sufrieron la derrota.
El actor Russell Crowe se pone aquí delante y detrás de la cámara para ofrecernos esta adaptación de una exitosa novela basada en hechos reales procedente de su país de origen, Australia. Y lo cierto es que el actor fracasa en su labor como director y no ha conseguido un trabajo lo suficientemente llamativo como para decir que estamos ante un nuevo valor tras las cámaras. La película es un conjunto de estereotipos y "ranciedades". No levanta el vuelo en ningún minuto, ni siquiera en el esperado momento en que Joshua es integrado dentro del grupo de búsqueda de los cuerpos de sus hijos; momento resuelto de la forma más estúpida y sosa imaginable. Por no hablar del buenismo cursi de toda la cinta a la hora de reflejar conflictos tan crudos como la batalla de Gallipoli o el levantamiento del ejército turco contra la ocupación extranjera. Las interpretaciones mejor dejarlas aparte y olvidarnos de la presencia de esta película en la filmografía de los actores, porque están todos realmente horribles.
El maestro del agua es una odisea falta de toda emoción. Crowe podría haber cogido como referencia films como Gallipoli, Camino a la libertad, Australia o El expreso de medianoche, para dar forma a su película; sin embargo, ha optado por realizar un aburrido y extenso telefilm falto de fuerza y expresión. (2/10)



jueves, 16 de julio de 2015

Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia

T.O.: En duva satt på en gren och funderade på tillvaron. 2014. Nordisk Film & TV Fond. Director: Roy Andersson. Guión: Roy Andersson. Reparto: Jonathan (Holger Andersson), Sam (Nils Westblom).

La película no sigue una historia conectada entre sí, ni se trata de una narración lineal; pero si tiene dos personajes centrales sobre los que se estructura el resto del film, mediante diferentes fragmentos sueltos. Estos dos personajes son los peculiares vendedores de artículos de "fiesta" Jonathan y Sam. Ambos se dedican a ir vendiendo artículos de broma desfasados y lo hacen con una falta de alegría poco efectiva para vender estos objetos. Son dos pobres y patéticos seres que recorren las frías calles de Gotemburgo.
Una paloma... es un film surrealista, pero maravilloso. A través de una sucesión de planos de una belleza quirúrgica, Andersson nos permite observar "momentos" de una serie de personajes que representan una lúcida y mordaz crítica de la sociedad, no sólo de la presente, sino también de la pasada. El adjetivo: hipnótica, sirve a la perfección para describir Una paloma..., pues con cada escena que se nos plantea somos incapaces de apartar la mirada, quedándonos absortos en ese fantástico encuadre en el que suceden situaciones de lo más absurdas pero reales como la vida misma.
Y es que esa absurdez no se encuentra en lo que ocurre en la pantalla, sino en las personas que lo protagonizan. Porque en ocasiones las personas abordan los problemas de manera ilógica y se comportan como auténticos zombies, dando lugar a un patetismo humano muy reconocible. En Una paloma... los personajes son muertos andantes, vacíos de cualquier expresión y fríos como el clima nórdico (no es gratuita la blancura de todos los rostros); personas que han perdido la inocencia y las ganas de vivir. Son maravillosas las secuencias en las que todo se llena de algo de color para reflejar aquellas personas que mantienen su alegría e ilusiones: la pareja de la playa, las niñas con las pompas de jabón o la madre con su bebé en el carrito. Andersson, diferencia así, a la gente arrastrada por un frío impulso de seguir las normas de la sociedad de aquellas personas que pueden romper con ellas, pues aún creen en algo bueno.
Una paloma... es un film no apto para todos los paladares (lo advierto de antemano); pero una vez que te ves inmerso en esta fábula absurda se disfruta cada uno de sus planos. Hay escenas realmente divertidas, como la aparición de Carlos XII en un bar en mitad de la nada con todo un ejército camino de la guerra; la muerte del pasajero del ferry o ese plano final sensacional.
La película de Roy Andersson es cine que hace avanzar al cine. Este tipo de films son los que innovan, los que investigan las formas narrativas y estudian las diferentes posibilidades que tiene un sólo plano para contar toda una historia; es un cine incómodo de ver porque la educación cinematográfica no es la que debiera. Es difícil ver y apreciar la totalidad de un Picasso o un Pollock, pero al mirarlo nos damos cuenta de que se trata de obras que cambiaron el panorama del arte. Una paloma... no es la obra cumbre de nuestros tiempos, pero es una pequeña, curiosa y absurda joya del cine. (8,5/10)

Misericordia (Los casos del Departamento Q)

T.O.: Kvinden i buret. 2013. Film i Väst, Zentropa Productions. Director: Mikkel Nørgaard. Guión: Nikolaj Arcel. Reparto: Carl Mørck (Nikolaj Lie Kass), Assad (Fares Fares), Merete Lynggaard (Sonja Richter), Uffe Lynggaard (Mikkel Boe Følsgaard).

Carl es un policía del departamento de homicidios que debido a un error del pasado se ve relegado a resolver casos inconclusos del pasado en el recién creado Departamento Q del Ministerio del Interior. Como compañero le asignan a un policía de origen árabe llamado Assad, con el que pronto congeniará. El primer caso al que se enfrentarán estos dos agentes es el de la desaparición de una figura de la política local llamada Merete y que se declaró que se había suicidado. Pero Carls y Assad irán removiendo el pasado hasta descubrir que todo lo que sucedió no es lo que se reflejó en el informe final.
La película está basada en la exitosa saga de novelas danesas sobre el Departamento Q, muy en la línea de Millennium. No he leído las novelas, pero al film se le intuye un encorsetamiento absoluto producido por el afán de ser demasiado fiel al texto original, ya que no hay nada innovador visualmente; existe una pereza formal que contagia a todo el conjunto amparándose en lo que parece ser un buen texto policíaco. Misericordia es una película previsible, con situaciones vistas cien veces en el cine y con unos personajes que son auténticos estereotipos/copias del cine policíaco. No hay nada nuevo en la película, nada que destacar. Es un largo y entretenido episodio de una serie, porque se queda en eso; en un folletín de Fantomas moderno y más oscuro, que imita a las mejores series de detectives y que tiene una resolución al más viejo estilo de la Srta. Fletcher.
Misericordia lo intenta, pero no lo consigue. No es una película ridícula (porque está bien hecha y es comedida), pero sí es una propuesta perezosa, insulsa y poco sorprendente. Se agradece, eso sí, el que sepa desde el principio cual es su sitio en el panorama actual y no trate de ser trascendental. (4/10)

miércoles, 15 de julio de 2015

Cautivos

T.O.: The Captive. E1 Entertainment, Ego Film Arts. Director: Atom Egoyan. Guión: Atom Egoyan, David Fraser. Reparto: Matthew (Ryan Reynolds), Tina (Mireille Enos), Cass (Peyton Kennedy/Alexia Fast), Nicole Dunlop (Rosario Dawson), Jeffrey Cornwall (Scott Speedman), Mika (Kevin Durand).

Matthew y su hija Cass paran de regreso a casa para comprar un pastel, pero la niña decide quedarse en el coche en vez de ir a la tienda. Cuando Matthew vuelve al coche descubre horrorizado que su hija ha desaparecido. Matthew comenzará, desde ese momento, una búsqueda continua de Cass a lo largo de los años que ésta se encuentra desaparecida, mientras todo su mundo se desmorona alrededor y la policía lo pone en su punto de mira como sospechoso.
Atom Egoyan vuelve aquí a ese cine que tanto le gusta (después de unas cuantas pifias): esas historias inquietantes, llenas de recovecos, giros y tensión; con un oscuro retrato de los personajes donde todos tienen algo turbio que esconder. Se siente a gusto con este tipo de narraciones y transmite un buen equilibrio al espectador a lo largo de toda la historia. Si bien, es cierto que ha escogido una estructura algo confusa, con un ir y venir de tiempos pasados y presentes que puede crear más de una confusión y resultar bastante tramposa a la hora de crear intriga.  
Cautivos nos mantiene en vilo con fuerza y nos hace complices, no solo de los que luchan por encontrar a la niña desaparecida, sino también de los criminales. Sufrimos, perdonamos, culpamos y castigamos a todo aquél que aparece en escena ya que el director consigue implicarnos de lleno en el mar de sufrimientos en el que los padres se ven inmersos desde la desaparición de su hija, y es que los dos actores (en especial Reynolds) están sensacionales en sus papeles de padres coraje, que luchan, se rinden y continúan según las pistas que les van llegando sobre el paradero de Cass.
La película está repleta de secuencias geniales y tiene un pulso narrativo firme a la hora de abordar determinadas situaciones de intriga y drama; aunque, como he dicho, falla en ese confuso laberinto temporal en el que se interna innecesariamente, ya que una narración lineal habría resultado igual o más efectiva, aunque requiriese un esfuerzo mayor de guión. Cautivos no es una obra maestra como Prisioneros, a la que se intenta acercar hasta en el título, pero sí es una película muy decente y bien llevada a cabo. (6/10) 

Focus

T.O.: Focus. 2015. Zaftig Films, Di Novi Pictures. Director: Glenn Ficarra, John Requa. Guión: Glenn Ficarra, John Requa. Reparto: Nicky (Will Smith), Jess Barrett (Margot Robbie), Garriga (Rodrigo Santoro), Owens (Gerald McRaney.

Nicky es un experto ladrón y timador.Un día se topa con la torpe aspirante Jess y le enseña todos los trucos para poder dar golpes cada vez más ambiciosos. Pero entre ellos surgirá una intensa relación que pondrá en peligro su integridad y los millones en juego cada vez que van a dar un golpe.
Focus es una película absolutamente superficial. No diría que es un vehículo para el lucimiento de Will Smith, porque no luce nada en pantalla, pero sí un juego artificioso de intrigas mal hilvandas y peor resueltas, que no solo no entretiene al público sino que lo trata con absoluta indiferencia. Provocando que haya un desapego total con la historia y con los personajes. Nada está justificado y, lo que es peor, todo es posible; llegando a una resolución final previsible y humillante para cualquier mente despierta por haber estado hora y media atentos a algo que jamás va a suceder en esta película: la sorpresa.
Visualmente es todo un despliegue de medios y montaje enrevesado, que lo único que hace es engañar al espectador de manera tramposa y facilona.
Focus se encuentra muy lejos de cualquier otra propuesta sobre atracadores, timadores y ladronzuelos. En comparación con la interesante y divertida saga de la banda de Ocean, este film es un desastre absoluto. Como he dicho antes, superficial, vacía y estúpida. (2/10)

martes, 14 de julio de 2015

Los Minions

T.O.: Minions. 2015. Illumination Entertainment. Director: Pierre Coffin, Kyle Balda. Guión: Bryan Lynch.

Los Minions llevan siglos sirviendo a diferentes villanos, ellos están hechos para servir a un malvado amo y no pueden vivir sin ello. Por eso, después de un largo tiempo sin servir a nadie, tres intrépidos Minions se lanzarán a la aventura de encontrar un líder que les devuelva el sentido y la alegría a toda la tribu.
La película, como todos sabréis, surge de la saga Gru, en la cual ocupaban un papel secundario pero demostraron a sus productores que tenían un enorme tirón entre el público. Y es ese el único motivo por el que se han lanzado a realizar un spin-off protagonizado por estas pequeñas y amarillas criaturas.
La película entretiene a los más pequeños, sin duda, pero está muy lejos de ser un buen producto y aún más lejos de la inicial Gru. La película de los Minions se abandona por completo a sus personajes centrales y se olvida absolutamente de un guión a seguir o de dar algo de tratamiento al resto de personajes. Todo se convierte en una sucesión de gags (al más puro estilo slapstick) protagonizados por los Minion; y de situaciones inconexas que nos llevan de un lado a otro de la historia de manera alocada. Cabe destacar, como joya de la película, el genial prólogo de presentación de las simpáticas criaturillas.
No es un buen film de animación (porque tampoco la técnica es para tirar cohetes) y deja entrever los pocos esfuerzos y pasión (de ésta no hay nada) que los responsables de llevar a cabo la historia de los Minions han puesto en el proyecto. Los Minions está vacía de cualquier mensaje, vacía de historia y vacía de innovación. Pero repleta de Minions, así que a quién le gusten estas criaturitas no se verá defraudado. (4/10)


Ex Machina

T.O.: Ex Machina. 2015. DNA Films, Film4. Director: Alex Garland. Guión: Alex Garland. Reparto: Caleb (Domhnall Gleeson), Nathan (Oscar Isaac), Ava (Alicia Vikander), Kyoko (Sonoya Mizuno).
Caleb es un talentoso programador informático que resulta ser el ganador de una estancia de una semana con el presidente y fundador de su empresa, Nathan, una especie de ídolo tecnológico. Cuando Caleb llega a la mansión de su jefe, éste le tiene preparada una sorpresa muy especial: ser el primer humano que interactúe con una Inteligencia Artificial, creada por Nathan, para determinar su grado de humanidad (el de la máquina, claro). Caleb comenzará su análisis de la máquina, llamada Ava, pero pronto irá dándose cuenta de que no todo es lo que parece y de que alguien está jugando con él.
Ex Machina es un film de ciencia-ficción bastante logrado. Juega con las constantes temáticas que el cine sobre la inteligencia artificial suele tratar e incluye una interesante crítica a las sociedades de hoy en día, practicamente dominadas por la tecnología que está en manos de empresas de un poder tremendo y lideradas por personajes como Nathan, con un ego tan grande que les impide ver sus errores y las consecuencias que sus actos pueden tener en los demás.
Ex Machina es un film pausado, con múltiples diálogos y conversaciones que abordan el hecho de crear una inteligencia casi humana de manera artificial; pero también es una muy conseguida crítica y una película con momentos de auténtica tensión. Los tres actores principales están fantásticos, sobre todo el ascendente y cada vez más brillante Oscar Isaac, que se echa a los hombros la mayoría de escenas que protagoniza. Es una buena propuesta, entretenida y muy inteligente; un buen punto de vista sobre la tecnología y la existencia humana. (6,5/10)

viernes, 10 de julio de 2015

Jurassic World

T.O.: Jurassic World. 2015. Legendary Pictures, Amblin Entertainment. Director: Colin Trevorrow. Guión: Rick Jaffa, Amanda Silver, Colin Trevorrow, Derek Connelly. Reparto: Owen Grady (Chris Patt), Claire Dering (Bryce Dallas Howard), Vic Hoskins (Vincent D´Onofrio), Gray (Ty Simpkins), Zach (Nick Robinson), Barry (Omar Sy), Simon Masrani (Irrfan Khan).

Zach y Gray son dos chavales que son enviados de vacaciones a la Isla Nublar, donde está instalado el mayor parque de dinosaurios del mundo: Jurassic World. Los niños son acogidos por su tía Claire, la presidenta del consejo del parque, que no les presta la más mínima atención y los deja en manos de su ayudante. Y es que Claire se encuentra inmersa en un enorme y ambicioso proyecto que reportará al parque enormes beneficios si todo sale bien: la creación de un poderosísimo dinosaurio, el Indominus Rex. Obviamente, los hombres infravalorarán al animal y la situación se tornará caótica en Jurassic World. Será entonces cuando Claire, con ayuda del intrépido Owen Grady (experto en velocirraptores), intentará poner a salvo a sus sobrinos.
Vamos por partes. En primer lugar tengo que desmentir todos los rumores, críticas, comentarios, etc. que han intentado poner esta película a la altura del primer film de la franquicia. No os dejeis engañar por toda la estrategia que ha rodeado a Jurassic World para convertirla en lo que ha sido: el mayor éxito de la historia en un solo fin de semana. Jurassic World se haya en las antípodas de la primera película dirigida por Steven Spielberg. Es cierto que intenta continuamente homenajear aquella cinta, pero los intentos son tan inverosímiles, forzados, torpes y cursis que se quedan en un intento y nada más.
Por otro lado, sí es cierto que Jurassic World es, seguramente, la más entretenida y espectacular de las tres propuestas que han seguido a la original. Las dos horas y pico de metraje pasan volando, cuando aparecen los créditos en la pantalla tienes que mirar el reloj para creer que esas dos horas se te han pasado en un suspiro y que te has divertido como un niño. Pero es aquí donde reside el problema de la cinta; en que te hace sentir y disfrutar como un niño, que viene a ser lo mismo que hacen la decenas de películas Marvel y otras superpoducciones del verano. Jurassic Park iba mucho más allá y nos planteaba dilemas morales, problemas familiares, intriga, terror, etc...y todo ello valiéndose de un talento audiovisual que deja por los suelos los tremendos y, sí, apabullantes efectos visuales de esta entrega y su exagerado despliegue de medios, que viene a decir algo así como "no hemos reparado en gastos"... Puede ser, pero os habeis quedado cortos de historia.
Hay situaciones en Jurassic World ridículas, que nos transmiten la sensación de ser tratados como auténticos espectadores peleles: la entrada de Owen en la jaula de los velocirraptores; la militarización de los dinosaurios; el ataque gratuito de los pterosaurios; la presencia continúa de Claire corriendo en tacones; la aparición de un velocirraptor "cabalgando" un T-Rex...y así sucesivamente, se va conformando una imaginería visual nada mítica, como sí lo hicieron cada una de las escenas de Jurassic Park en su momento. Punto y aparte merecen los intérpretes, todos y cada uno de ellos horribles; sobre todo los dos niños protagonistas (repelentes) y el mercenario encarnado por D´Onofrio, muy lejos del legendario villano informático Dennis Nedry. Hay secuencias en las que Chris Patt aguanta el tipo y momentos dispersos de química entre él y Claire. Los secundarios están ahí para rellenar y ser devorados. Todo y todos son un mero vehículo para amasar, y no pasaría nada si no fuese tan claro.
En fin, Jurassic World ha resultado otra decepción, no tan grande como las dos películas anteriores, pero al fin y al cabo otro fiasco. Lo he dicho antes: es muy entretenida y tiene momentos espectaculares, pero eso no le quita el lastre que lleva consigo.  
Jurassic Park seguirá siendo insuperable, al menos hasta que se les ocurra la siguiente manera de ganar miles de millones "sin reparar en gastos"; y por las cifras de esta entrega, me temo que pronto volveremos a ver a los dinosaurios caminar por la pantalla. Un último apunte: mientras que el primer film solo necesitaba que los dinosaurios devorasen a cuatro personajes para transmitir la amenaza que suponían estos animales y jugar con la genética; el resto de películas han necesitado de ejércitos de secundarios y extras para ser engullidos por los efectos especiales. Y es que, en el cine, no importa el tamaño, importa la calidad de la historia que plasmas en la pantalla. (5/10)